dimarts, 6 d’abril de 2010

Narración romántica


Después de media hora cabalgado a toda marcha, los dos encima del caballo, nos aturamos detrás de unas matas para que el caballo pudiera descansar. Vajé del caballo y después la ayudé a bajar.
Desde el primer día que la miré a los ojos me quede profundamente y eternamente enamorado de ella, pero también supe que nuestro amor era imposible a no ser que nos marcháramos juntos.
Reprendimos el viaje y no y no paramos de cabalgar durante días, pero a la noche del sexto día nos sorprendió una manada de lobos, primero prové de huir cabalgando pero los lobos eran más rápidos, así que tuve que luchar, dejé a mi querida en el caballo y empecé a luchar, yo hacía lo que podía y de momento me podía defender. Pero de pronto oí un grito: era ella, un lobo le había sorprendido por la espalda y le estaba clavando sus largas dientes en su frágil cuello, con mi espada maté al lobo subí al caballo mientras la recogía inconsciente y empecé a cabalgar otra vez, esperando que los lobos tuvieran ya lo que querrían y no me siguieran. Así fue, pero ella cada vez estaba peor su corazón se estaba apagando, teníamos que parar. Entré la oscuridad de aquella noche únicamente iluminada por la luna llena, vi un castillo en ruinas, al llegar en él, paré y la estiré encima de la hierba para que pudiera descansar, le miré el pulso y… me quede sin aire: su corazón ya no latía y el mío se encogió de golpe.
Yo no podía vivir sin ella así que sin bacilar me clavé la espada en el corazón y caí a su lado.


Xavi Jarque 4t A

1 comentari:

  1. Xavi
    Es muy romántico y muy bonito.
    El final es muy triste, pero muere por amor.

    Mireia Casado

    ResponElimina